Venezuela e Irán: explicación de Irving Gatell

Vamos a platicar un poco sobre Venezuela e Irán, algo que me han pedido varias personas. Por supuesto, no voy a ahondar en los vínculos del régimen de Maduro con Hezbollá, evidentes y hasta descarados. Hay otras cosas que quiero señalar sobre este tema. Ahí les va…

Ambos países son un buen ejemplo de cómo la corrección política en occidente se ha convertido en un severo problema que está condenando a millones de personas a vivir bajo la tiranía de gobiernos corruptos e ineptos. Es decir, además de todo, pobreza.

Vamos a decirlo simple: A la ONU, a la Comunidad Europea, al FMI y a la OEA a veces -muchas, lamentablemente- les faltas pelotas para poner condiciones contundentes y confrontar a regímenes a los que no se les debe tener paciencia.

Se trata de un trauma provocado por la II Guerra Mundial y exacerbado por la filosofía posmoderna, especialmente por esa idiotez llamada «post-colonialismo», que básicamente gira en torno a la idea de que el occidente libre y democrático debe sentirse culpable de todo.

Es cierto que el occidente que hoy enarbola los principios de la democracia y las libertades financieras es descendiente directo de las naciones que desarrollaron brutales y criminales proyectos colonialistas entre los siglos XVI y XX. Eso no está en discusión.

El problema es qué vamos a hacer con eso. Tenemos dos opciones, básicamente: Corregir los problemas que se ocasionaron en ese período de colonialismo, o rendirnos al resentimiento social y darnos por satisfechos viendo como todo es destruido.

Se necesita tener un cerebro rupestre y cavernario para suponer que lo mejor es destruir al occidente liberal. La evidencia histórica demuestra contundentemente que las sociedades democráticas y capitalistas son las que más han logrado CORREGIRSE A SÍ MISMAS.

Es cierto: El capitalismo en su origen fue brutal. Pero lo fue porque el feudalismo del que salió así lo era. Sería idiota creer que el capitalismo podía cambiar todo de la noche a la mañana. La brutal sociedad feudal evolucionó hacia la brutal sociedad capitalista.

Por eso también las primeras sociedades socialistas fueron brutales. Se engañaron penosamente creyendo que al seguir las pautas marxistas podrían cambiar esa brutalidad en poco tiempo. En cambio, fueran hijas de su propio tiempo y de su propia realidad. Pero…

El proyecto socialista colapsó. En cambio, las sociedades capitalistas lograron -en algunos casos- corregir los principales vicios originados en los siglos XVIII y XIX, al grado de alcanzar los objetivos que se había propuesto el socialismo.

Esa es la razón por la que mucha gente ignorante cree que -por ejemplo- Dinamarca es socialista. Pues no: Es un país con un alto índice de libertad financiera, cuyo éxito se basa en el Libre Mercado y en el respeto a la propiedad privada. Es decir, capitalista.

Claro, su éxito le permite implementar fuertes y sólidos programas sociales que, como ya dije, alcanzan los objetivos del proyecto socialista, pero desde la estructura capitalista. Lo mismo pasa en Finlandia, Noruega, Islandia, Holanda o Nueva Zelanda.

Existe otro mundo, el heredero de las doctrinas marxistas más trasnochadas, y tienen un severo problema: Creen que el éxito de su socialismo sólo será posible cuando este paradigma sea el único que exista en el mundo. Será la utopía marxista y por fin habrá justicia social.

Por eso es que su plan obligado pasa por la destrucción del capitalismo, aún del más exitoso. Ese es el rollo en el que se encuentran atorados regímenes como el cubano y el venezolano. En coherencia con ello, aplican políticas agresivas y desestabilizadoras en otros países.

¿Y la reacción de occidente? Amable. «Vamos a dialogar», «vamos a negociar». Europa y la ONU, principalmente, le tienen pánico a la posibilidad de ser enérgicos. Es el trauma de la II Guerra Mundial y el afán de no caer otra vez en algo tan brutal y destructivo.

Pero eso es un error. Nadie dice que se tenga que llegar a otra guerra de esa magnitud. Simplemente, se tiene que ser firme con los regímenes corruptos y desestabilizadores. Hay trogloditas con los que no se puede negociar. Ni modo.

Los Castro y Maduro deberían estar en la cárcel hace mucho. Pero se les ha tolerado en nombre de la corrección política, sin importar que eso haya significado sacrificar, literalmente, a los pueblos de Cuba y Venezuela, que además de vivir sin libertad, viven en la pobreza.

Quienes todavía defienden este proyecto lo hacen por una convicción dogmática religiosa, no porque tengan modo de demostrar su éxito. No hay nada más penoso que ver a alguien diciendo que Cuba tiene el mejor sistema de salud de América. Eso es falso.

EUA, la ONU, la OEA, el FMI y Europa deberían ser mucho más estrictos en su trato con el régimen de Maduro. Cercarlo y cortarle todos sus canales de financiamiento para obligarlo a renunciar. No es intervencionismo: ES JUSTICIA.

Lamentablemente, Rusia y China tienen muchos intereses comerciales allí, y están dispuestos a mantener una postura francamente mezquina con tal de conservar sus privilegios. Obvio: Venden muy caro su amor a Maduro. Están saqueando a Venezuela.

Pero el resto de occidente no reacciona. Maduro acaba de dar un golpe de estado contra su propio congreso, y lo más que tenemos son posicionamientos retóricos que no pasan de decir «no lo reconocemos». ¿Y? ¿Nada más? Lo verdaderamente ridículo es que Maduro hace y deshace, agrede y conspira, pero luego chilla contra el perverso imperio que desestabiliza a Venezuela. Ya párenle: la situación en Venezuela es de asco por culpa de un régimen corrupto e ineficiente, y quien está sufriendo es el pueblo venezolano.

Dice la sabiduría judía: El que es benevolente con los malos, termina por ser malo con los benevolentes. Es lo que ha estado sucediendo con la inacción timorata de occidente, que ha dejado que los regimenes cubano y venezolano sobrevivan más de lo justo.

Irving Gatell se define como Músico, teólogo y escritor enfocado a la Historia Judía y al conflicto en Medio Oriente. Opositor de la Transformación de Cuarta. Puedes seguirlo en Twitter, donde sus hilos de explicación sobre temas del Medio Oriente, la política mexicana y política mundial en general son los más seguidos y compartidos.